Franco Fuica, coordinador de la Zona Sur de la Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad, el 20 de marzo a las 9 de la mañana se fue rumbo a Uruguay a vivir una de las experiencias más entretenidas de su vida como activista, durante el 20 al 26 de marzo más de un centenar de Jóvenes Activistas Sociales se congregaron en el campamento Artigas, cercana a la ciudad de Colonia del Sacramento en Uruguay, cercana al Río de la Plata, justo donde se une al Océano Atlántico. Los jóvenes activistas se congregaron de todos los rincones del subcontinente, llevando en sus mochilas las experiencias de activismo social que realizan en las respectivas organizaciones, redes e independientes; experiencias en temas tan diversos como género, medio ambiente, identidades, participación social y artivismo, entre otros. Desde el principio brotaron los abrazos y los saludos, se dio una presentación espontánea y se compartió la emoción de los primeros momentos juntos. Seguido a esto apareció la gran sorpresa: este campamento no tenía una agenda preelaborada, los organizadores de JAS10 no definieron un orden de agenda, sino que se apostó a que los mismos activistas propusieran los talleres y ponencias que quisieran compartir, se definió en plenario en qué espacios físicos y en que tiempos se haría todo. Luego del caos se logró el orden, se formó una comisión que propuso una agenda integrada de todas las iniciativas de todos los “jáseres” y se aprobó y comenzaron las exposiciones distribuidas en tres mesas simultáneas, hasta el día miércoles 24. Un segundo proyecto paralelo al campamento es el Proyecto de Documentación JAS10, la idea es registrar múltiples detalles de lo que está sucediendo aquí para generar documentos públicos que permitan transmitir las experiencias de activismo social de Latinoamérica representadas en el campamento y que se visibilice lo que los activistas laboran y su impacto, ya que los medios de comunicación masiva no lo hacen. El objetivo mayor es dedicar la versión 2010 de la revista IdebateÑ (www.idebate.org) a la sistematización del campamento JAS10. El equipo de comunicación se formó con los mismos activistas y fueron más de 20 que voluntariamente, incluyendo a Franco, se integraron a pensar y organizar la realización de productos comunicacionales concretos como registros visuales, entrevistas, historias de vida y diarios de registro vivenciales. Para completar el día dedicamos un espacio colectivo a la celebración del año nuevo andino; los participantes de Perú, Ecuador y Colombia invocaron frente a la playa un ritual en honor a la madre naturaleza, la lluvia se hizo presente y no importó; las energías del colectivo y la reflexión ecológica resumieron en esta actividad el espíritu de este encuentro. Día con día se hicieron los talleres de diversa índole, conocí gente entrañable absolutamente queribles y sobre todo muy valiosos, que trabajan arduamente por llevar a buen fin sus propios activismos, tal es el caso de Janaína, que es afrodescendiente y lucha por las mujeres negras en Brasil, Bori que desde Puerto Rico trabaja en economía solidaria al igual que Espe que lo hace acá muy cerca en Valdivia, Tito que trabaja en Colonias Act!vo y lucha por darles un mejor fututo a niños de poblaciones con altos índices de delincuencia en Chile, y como no recordar a Jorge, un hombre intersex, que lucha por mujeres trans en la calle siendo parte de la Patrulla Legal en Ecuador, o a Juanma, Martín y Oswaldo que trabajan en temáticas de Diversidad Sexual en Argentina y Nicaragua respectivamente. Los activistas diversosexuales que trabajábamos en esta temática éramos seis, pero marcábamos la agenda todos los días, esencialmente porque aunque éramos pocos, la mitad del campamento era no hétero, lo cual nos hizo ser uno de los ejes más fuertes del JAS10, otro de los pilares fundamentales de este JAS, fueron los hermanes indigenistas que nos mostraron que todes éramos hijes de la Madre Tierra, la Pachamamita y nietos del Tata Inti, nos mostraron que debemos aprender a descolonizar los espacios que de cierta forma es algo que los trans hacemos de una manera similar deconstruyéndonos y volviéndonos a construir. Pasados todos los días en el campamento instauramos el uso de la vocal “e” para hablar de manera más inclusiva, pues no siempre se incluye a mujeres y hombres sino también otras realidades que nunca son incluidas en el lenguaje. Después de todo, sólo resta decir que ha sido una experiencia entretenida, llena de conocimientos de los otres de Latinoamérica y esperaremos el JAS11 donde OTD igual estará representada por algunos de nuestros jóvenes integrantes.
PRENSA OTD